“Las mujeres sí reclaman sus derechos”: Sergio Palma Vargas
- Gabriela Winkler –
- 21 may 2018
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El gerente departamental de víctimas del Meta retrató el panorama de las mujeres dentro del conflicto armado en este territorio.
Fotografías tomadas por: Gabriela Winkler.
En una pequeña casa esquinera del barrio San Antonio en Villavicencio se pueden ver tendidas en el suelo decenas de carpetas con nombres y números de cédula. Tres mujeres se encargan de recoger cada una de ellas y clasificarlas en diferentes montos; el de desplazamiento, el de desaparición forzada, el de homicidios, el de violencia sexual, entre otros. Cada carpeta cuenta una historia diferente, cada una pertenece a una víctima del conflicto armado en el Meta, la gran mayoría de ellas, mujeres.
Directo Bogotá entrevistó a Luz Mery Cubillos, madre cabeza de familia de cuatro hijos y víctima de desplazamiento forzado desde 2003. Luz Mery se vio obligada a huir de las amenazas tras una guerra interna entre los bloques de Villanueva y Barranca de Upía, pero hoy en día, siguiendo su instinto de lideresa, es parte de la junta directiva de la Asociación de Víctimas Unidas por el Futuro.
Según cifras otorgadas por Sergio Palma, gerente de víctimas del Meta, la mayoría de víctimas del conflicto armado son mujeres, alrededor de 130.000 en los 29 municipios del departamento. Gran parte de ellas pertenecientes al rango de edad de 29 a 60 años.
“Las dinámicas del conflicto armado van ligadas a un fenómeno de machismo, por lo que las mujeres se vieron principalmente afectadas al considerarse más vulnerables. En cuanto a la edad, de los 29 a los 60 años la mujer se encuentra ya en una etapa productiva, con un hogar y una familia, más expuestas a hechos victimizantes producidos por la guerra”, explicó Palma.
La asociación de Cubillos ha logrado llegar a las mesas municipales y departamentales de víctimas, con el fin de exigirle al Estado el reconocimiento de las mismas, la garantía de sus derechos. “Más que reclamar estamos enfatizando en que la población reconozca que tenemos potenciales y podemos generar ingresos por nosotros mismos. Trabajamos con las mujeres en capacitaciones de artesanías, en emprendimiento, para formar empresa con ellas y generar ingresos que alivianen la economía de sus hogares afectados (…) Hacemos que la mujer se valore y empodere de su dignidad”.
Respecto a los municipios más afectados, Granada, Vista Hermosa, Mesetas, Mapiripán y Puerto Concordia se encuentran entre los primeros con mayor índice de mujeres víctimas del conflicto armado. El gerente de víctimas comenta que Mapiripán y Puerto Concordia tienen altos números debido a que allí se asientan grandes comunidades indígenas, teniendo en cuenta que la mayoría de víctimas mujeres pertenecen a grupos étnicos.
“En cuanto al tema con los grupos étnicos, es bastante complejo. Lamentablemente el valor de una mujer dentro de un grupo étnico no es el mismo para nosotros, entendemos que en muchas de estas comunidades una mujer no puede compartir mesa de comida con los hombres, incluso muchas veces no tienen permiso de mirarlos a los ojos o de hablarles”, afirma Palma.
Frente al proceso de indemnización, Cubillos asegura que hay un clamor de declaración de derechos porque no se están cumpliendo del todo: “Necesitamos vivienda y generación de ingresos, no hay el 10% de víctimas reparadas. (...) La perspectiva de enfoque de género es fundamental, nosotras las mujeres somos el eje de toda sociedad y cuando ocurre el hecho victimizante somos las que más sufrimos.”
Las mujeres se están haciendo oír en el departamento, cansadas de que sean solo cifras buscan la remuneración de cada una de ellas y sus familias. El gerente de víctimas habla ya de un progreso en las reparaciones, esto gracias también al acompañamiento de asociaciones, aun así, falta mucho por hacer. “La mayoría de líderes son lideresas, somos quienes nos hemos empoderado para garantizar los derechos de todos, pero necesitamos más colaboración de los entes políticos”, comenta Cubillos.